domingo, 25 de octubre de 2009

La hora

Cada año entiendo menos esto del cambio de hora. La que lían para justificar un ahorro que la cotización del barril de petróleo borra en dos horas de mercado.

Y Zapatero, en dos subiditas de impuestos.

Mucho mejor nos iría si excluyéramos la cotización del barril de petróleo de los mercados especulativos y con él todos sus derivados.

Y desde luego, si los dirigentes mundiales, el lugar de cambiar tanto la hora, controlaran las prácticas monopolistas de los cárteles.

 

martes, 20 de octubre de 2009

El libro digital

Se abre la veda del libro digital. Fuerte ofensiva de las marcas y grandes superficies para popularizarlo. Google anuncia que incorporará y venderá libros electrónicos, aunque no será necesario adquirir gadget alguno para poder leer. Los aparatos se popularizan pero, por ahora, conmigo que no cuenten. Si quiero leer un libro electrónico para eso tengo el pc portátil. El ebook no añade nada a lo que ofrece el portátil. Sin embargo, esta navidad promete constituir una lanzadera del invento. Veremos-

Hombres en la cocina by Sun

America Sorprendente

Un tipo permaneció muerto durante días con un disparo en el ojo.
Sus vecinos no lo auxiliaron pensando que era atrezzo de Halloween.
Impresionante.
Más.

domingo, 18 de octubre de 2009

Son geniales estos americanos. Marge Simpson en Playboy

El ridículo

La misma fortaleza que hizo de la televisión un medio venerable el 11-S queda en evidencia al confirmarse en CNN lo que nos temíamos: que el numerito del niño perdido en el globo de papa era una coña de tomo y lomo.

El niñito este con cara de capullo nos ha tomado el pelo a todos, algo que debiera hacernos reflexionar: si un chavalito tan inocente nos la clava con tanta eficacia, ¿qué no podrá hacer cualquier lobby?. De risa.

sábado, 17 de octubre de 2009

Fotoperiodismo

Sigo creyendo que el fotoperiodismo es una de las más excelsas manifestaciones del oficio. Esta foto, de esta tarde en Madrid.

Spotify

Tengo miles de cd´s pero creo que han muerto. Antes de conocer Spotify juro que tenía intención de salvarlos mediante la digitalización uno a uno en el disco duro de mi ordenador. Pero creo que van a morir.

 

 

Este servicio, al que se accede por invitación, tiene una potencia que deja con la boca abierta a quien lo usa. Y parece que el modelo de negocio está funcionando. Deja para la nostalgia a Napster y para el arrastre a Itunes. Este articulo de El País de hoy, precisamente, tiene todas las claves de lo que está suponiendo esa opción. Atención a esta frase se un responsable de Sony: “Está atrayendo a usuarios piratas a entornos legales. Es la gran esperanza de la industria".

Incluso se puede comprar la música. Pero lo más interesante es el acceso a catálogos musicales a los que sólo quienes tuvieran ingentes cantidades de discos podrían acceder. Y además, hacerlo sólo con una búsqueda.

Me quedan siete invitaciones.

 

 

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Y ahora qué harán?

Sólo siete comunidades autónomas liquidaron sus presupuestos para el año 2008 con un déficit inferior al 0,75% de su PIB regional y pueden acogerse a la exencion de la obligacion de presentar planes economicos-financieros de reequilibrio. Asi lo anunció hoy la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Econom?a y Hacienda, Elena Salgado, en la rueda de prensa posterior a la reunion del Consejo de Politica Fiscal y Financiera (CPFF), donde tambien se ha informado a las CC.AA. del Presupuesto y de los objetivos de estabilidad 2010-2012, fijados en el 2,5%, el 1,7% y el 1,3%, respectivamente.

Pasando olímpicamente

Se me ha varado un artículo en el tintero: voy a liberarlo antes de que destiña, porque, como es heterodoxo, tiene color, y ajado por el tiempo, ya no vale tanto. De hecho, lo suelto ahora porque es la primera ocasión que tengo, no vaya a pensar el amable lector que el pobrecito hablador larga ahora que ha salido Río y no Madrid. La cosa es: me da un poco de vergüenza el aquelarre kobmedense en que del rey abajo hemos puesto la piltra y el trasero en manos del COI.
Ese devenir de habitación en habitación recibiendo "coitos" (Alsina dixit) de la prosapia de Youssoupha Ndiaye (Senegal), Lassana Palenfo (Costa de Marfil), Fidel Mendoza Carrasquilla (Colombia) o Yu Zaiqing (China), constituye una rijosa procesión impropia de autoridades del tenor de las que hemos usado para la operación. Estoy seguro de esto: no debemos usar al rey o al presidente del gobierno para esos barros en negociaciones arrabaleras cuya garantía es la de los trileros: lo dijo la infanta Pilar de Borbón, integrante del COI y cocinera antes que monja: "primero te dicen que te votan y luego te engañan".
Ya sé que también fue Obama y, por lo mismo, lo hemos criticado, y poco o nada significa que lo haya hecho Lula, que, con todos mis respetos, "me gusta la pachanga, carnaval te quiero". Pero semejante almoneda, mercado de alfeñiques, zoco de votos espurios y reino del farol, no es sitio prudente para una reina. Desde luego, ha sido emocionante alimento de un viernes otoñal al que cualquier pretexto le basta para echar al olvido los aprietos del momento. Pero no hace gracia mirar al rey de la selva, el león, con el rabo entre las piernas.
Perdida, por tanto, y en esta medida, un poquito la dignidad, nos quedaba llevarnos el trofeo, pero encima nos lo birlaron no por deméritos, sino porque no tocaba. De modo que, además de furcia, poner el catre. Si volviéramos a presentarnos a semejante competición preferiría ver a nuestros primeros espadas defendiendo a España en ambientes internacionales seguros y fiables y no con esta gentecilla alborotadora y sandunguera que componen el COI, una auténtica zambra, un compraventa de rastro y rastrero, lo más parecido a un lupanar que he visto en la tele en horario infantil.

jueves, 30 de julio de 2009

Burgos, 29-J: Vivir



Exactamente igual que en Bagdad. Con la misma saña que en Sarajevo. Como en los tiempos de Zaragoza o Vic. La forma de poner bombas de esta chusma entronca con las peores bandas genocidas, nada diferente del quehacer nazi o de las aviesas intenciones de los jemeres rojos de Pol Pot. Cuarenta y un niños. Buscaban un Omagh once años más tarde y a conciencia. A lo grande.

El milagro de Burgos tiene lugar en el momento en que ETA pretendía contar las víctimas de diez en diez. Es, en efecto, una ventura prodigiosa que los heridos físicamente hayan sido tan livianos, pero en cráter que deja en la conciencia colectiva tiene una gran profundidad. Eta ha hollado con su media tonelada el terreno subconsciente de la mente o del alma donde habita la ignota pulsión de la autodefensa y desde ayer, para miles de personas, abrá un antes y un después. El 29 de julio puede ser el día de muchos cumpleaños nuevos.

No es seguro que vivir tenga el mismo sentido para todo el mundo. Por ejemplo, para los hijoputas que pusieron la Vito vivir es matar y, por tanto, el sentido de la vida es el camino de la muerte. Para los niños, vivir es un juego, pero para decenas de niños de Burgos, desde ayer vivir es un acontecimiento producto de un despertar posible tras el estrépito atroz de la madrugada. Y para los que somos padres, vivir sigue teniendo sentido en la vida de ellos y en la propia, reconstituida.

Vivir desde ayer en Burgos es la fase b. Ha sido posible superar la prueba suprema del último artefacto etarra, cargado más que nunca de veneno mortal y ubicado con la peor de las sañas posibles. Y tiene sentido unidos, como anoche en la histórica concentración, cita para los anales, corolario cívico de lo que pudo ser el día de la infamia.

La onda expansiva no quiso ensañarse con sus destinatarios y se repartió por toda la ciudad, a la que abrió heridas transitivas. Ya nada será igual tras el 29-J de Burgos, el día que unos cabrones quisieron que fuera el de la infamia enterna en la siempre querida ciudad de burgalesa y se ha convertido en el resuello vigorizante que nos hacía falta para seguir gritando desde el corazón colectivo: iros al carajo, maldita sea, que lo único que queremos es hacer lo que quizá vuestra madre no debiera haber hecho: criar a nuestros hijos en paz y aquí.

domingo, 26 de julio de 2009

Cartas de Verano, II. El Pueblo




Volver al principio, "rewind" o caminar hacia el final, "lets go". Dicen que cuando te vas a morir pasa tu vida delante de ti en cinemascope y a toda leche. Allí comenzó la cosa. La gente, en verano, vuelve a su pueblo. Y cada vez más gente quiere que todo el año sea verano.
Desclavas del horizonte los edificios que lo tapan y aparece el amanecer. Le quitas los olores alrededor y te queda un "bouquet" fresco de hierba nueva y plaza mayor. Stop al "correcorrequetepillo" de cada mañana. El único ceño que queda es el del que mira el tiempo pasar y no se inmuta.
A veces me pregunto si esos objetos perpetuos pudieran hablar, a pesar de su herrumbre, o el árbol, o la espadaña. Más de dos escalones no se pueden subir en la horizontalidad. La gente más vieja incluso que las cosas goza de muy buena salud, incluso los que ya han muerto gozan de muy buena salud, más incluso que la de los muertos de la ciudad, que éstos acaban muriendo en la memoria en cuando se cubre su hueco.
La gente vuelve al pueblo y se dividen en dos: los que quisieran quedarse y los que se quedan. Aquéllos quieren la prejubilación o la primitiva. Éstos, que quizá ya tengan alguna de las dos u otras, enjablegan las casas, estrenan rejas, fundan bodegas en el sótano como un reducto uterino, en remembranza de la madre que nos parió. Y entonces se inicia la búsqueda hacia atrás, se quiere encontrar en la memoria la cualidad de lo que falta ahora. El paladar se satisface con los gustos de lo añejo.
La emigración ahora es inmigrante y el regreso es una intentona de la vuelta definitiva. En los pueblos le han quitado los corchetes al reloj y las horas vienen a significar distinto porque no se conmputan unitariamente: antes y después del almuerzo, que son dos horas, pero duran varias; antes y después de la siesta, que lo mismo. Antes y después de misa. Antes y después del madrugón.
Y espacialmente, lo mismo: delante o detrás de la plaza, delante o detrás de la era y, en fin, delante y detrás del cementerio: delante, los que andamos despejando incógnitas todo el año. Detrás, los que se pasaron de largo. En el cementerio, donde nos andan esperando quienes se quedaron en la frontera, la tierra de promisión de los urbanitas de vuelta de todos los excesos, de la última crisis, del último apretón: la tierra natal, la vuelta al pueblín.

"Se prohibe hablar de crisis"

Me imagino que para los que están al otro lado del mostrador en los comercios, el hecho de que los clientes se estén constantemente quejando de la crisis (incluso pidiendo descuentos) puede llegar a convertirse en un problema.
Supongo que también es una rémora de la venta, porque el cliente llega llorando y acaba por no comprar.
De ahí que este establecimiento de venta de lámparas en Palencia haya decidido tirar por la calle de enmedio y colocar a la entrada este curioso cartel.
Sin complejos y atrevidamente.
Supongo que una de las maneras que existen para que la crisis perezca es dejar de prestarle atención en la medida en que su alusión permanente es renuente del consumo.
Así que bienvenidos sean estos mensajes estimulantes.
Sobre todo a la entrada de los comercios.

jueves, 23 de julio de 2009

Cartas de Verano, I. El Paro

Dramáticamente se ha convertido en el protagonista, condicionante de millones de vidas, amenazante de toda una generación, la gran espada de Damocles: el paro. Y este verano, para los parados, la forma de pasar las vacaciones: pensando en que desde que se quedaron en paro, están de permiso, de puñetero permiso. Temiendo que cuando pase el verano, tampoco haya faena. Dándose vacaciones como desempleados porque ahora ni las puertas se abren para pedir quehacer y recelando que en septiembre las cosas estén peor. No hay quien duerma y (no precisamente por culpa del calor).
Va a ser el verano del paro. Ni siquiera el sector turístico reacciona, desfondado por la deserción de los turistas británicos y germanos, atropellado en la encrucijada de cómo crecer y qué cambiar para sobrevivir. Paro en el turismo, sueldos a la baja: paro. Y cuando te preguntas por qué y alguien te dice que todo empezó con las "subprime" miras hacia ti mismo y te dices eso de a mí qué coño me importa. Y es verdad, en cierto modo. Tampoco importa que cuando firmaste la hipotece nadie te dijera que el "euribor +..." podía subir mucho, tánto que podrías no poder pagar el recibo de la casa o teniendo que retirar infinitos gastos para poder hacerlo.
Y paro sobre paro, para aquéllos que acaban de terminar su carrera, tantas noches de insomnio, tanto esfuerzo materializado para acabar tieso sin quehacer. Ayer, el CIS no lo pudo decir más claro: este es el principal patrio y preocupa mucho a más del 70% de los ciudadanos. Y condiciona la vida del que le toca, de su familia, y, aunque no, siempre, hay un cuñado, o un primo, o el vecino ése que lo han echado y desde entonces anda tristón y lelo.
Puede que algún día los políticos empiecen a decirle la verdad a los parados, puede incluso que los sindicatos suplan sus exangües argumentos por otros más actualizados y aptos en lugar de tanta antigualla verbal. Seguramente necesitaremos empresarios más responsables de su papel, conscientes de la prima de riesgo que deben asumir y menos pendientes de hacer el primo. Pero mientras, esta primera carta del verano va para aquéllos que trabajan en buscar trabajo y ni siquiera les luce: este es vuestro verano, maldita sea, y ójala que el próximo, podamos recordar lo ocurrido como un mal sueño no de una, sino de infinitas noches de este maldito verano.




(Publicado en los periódicos de Promecal)

lunes, 20 de julio de 2009

La Moncloa se moderniza


Hoy, La Moncloa ha inaugurado un nuevo sistema de comunicación Twitter. La página tenía esta tarde ya más de mil seguidores. Es sorprendente la facilidad con la que la herramienta sirve para distribuir información de un modo singularmente cómodo y muy versátil. Se une esto a la fortaleza de facebook como mecanismo de comunicación institucional y político.
Todos tenemos que preguntarnos cómo actuar en este contexto y no perder de vista a diario la evolución de las herramientas de redes sociales.
Esto cambia a toda pastilla. Veremos si sabemos seguir el paso.

lunes, 13 de julio de 2009

Dos buenas ideas estropeadas







Reflexionaba (y comparto aquí mis pensamientos) sobre dos buenas ideas echadas a perder por una mala gestión de los contenidos.









  • Los Sanfermines son un excelente reflejo de la cultura hispánica, pero el morbo con que Cuatro ha tratado este año las imégenes de sus episodios más dramáticos los convierten en un género gore. ¿Qué necesidad tienen las fiestas sanfermineras de convertirse en un producto de tan mal gusto como el padecido estos días en esas retransmisiones llenas de amarillismo patético?
  • La Campaña de Carrefour de un euro al día por persona, que coma una familia por 28 euros a la semana, me parece una buena idea de marketing pero muy mal tratada: parece que estuviéramos en le Gran Depresión. Hay mucha gente a la que le resultará una especie de oasis, pero estaría mejor vestida con un poco de glamour y no tanta pobreza.

Está claro que la forma puede chafar una gran idea...







viernes, 10 de julio de 2009

Si no han leido este articulo de Pérez Reverte...

en el Semanal XL, se lo pego.
Al margen del contenido (como todo, discutible) es ¡tan ingenioso y divertido! Maravilloso. Lo pongo.


Esa Gentuza

Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

Rodeados


El Senado italiano, por 154 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención (barrida ¡¡¡) ha aprobado la reanudación del programa nuclear suspendido en su momento. Francia está plagada de centrales nucleares. Reino Unido proyecta hacer mas. ¿Realmente es o no es estar aislados en esto? Y, si revienta una, ¿nos pillará?
Desde luego, lo de Zapatero y Garoña pasará a la historia del absurdo, sección "La Codorniz".